
Casi todos los personajes de los violentos cuentos de Salvador Fleján en Intriga en el Car Wash, son venezolanos mayameros, inmigrantes oscuros y sin esperanza. Personas que han visitado el inframundo y surgen sin visitarse, condenados casi todos. Cuentos bien estructurados, estuve a punto de decir, violentamente estructurados, debido a los cambios drásticos en el tiempo, en la mirada del narrador. Nuevamente me enfrento a la violencia coleada en la literatura.
Me parece que Óvnibus, Miss Nueva Esparta y Grandeliga, son los cuentos más logrados, mejor disparados, en los cuales da Fleján en el centro del tablero. Una narración drástica, muy de los tiempos que vivimos los venezolanos, y esos personajes que casi se nos olvidan por su pulsión trágica. Bien por Fleján, imagino que ha exorcizado demonios en cada uno de esos cuentos.
Recomendable mojarse aunque sea en el seco de las páginas de esta colección de cuentos que nos regala el amigo Salvador. Eso sí, todos los cuentos están narrados con exquisitez venezolana y excelente manejo del lenguaje y la forma literaria del arte de contar cuentos…
1 comentario:
Gracias, Jairo, por tu interesante lectura de mi libro.
Un abrazo
s.f.
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